sábado, 4 de septiembre de 2010

Dark Santacruz City: Impío Barranco

El llamado Barranco de Santos ha sido uno de los principales proyectos de los alienígenas que convirtieron Dark Santacruz City en un laberinto por el que hacer correr como a ratas a sus habitantes. Todo ese espacio libre justo en mitad del casco urbano tenía demasiadas posibilidades como para dejarlo sin aprovechar.

Ya hemos descubierto al mundo su primera aplicación, La Escalera Maldita, pero sólo es una más entre las decenas de diabólicas trampas con que las malévolas inteligencias extraterrenas han salpicado su recorrido.

Por debajo del antíguo colegio de Asuncionistas existía un puente peatonal robusto y fiable que permitía atajar a la hora de cruzar el barranco.

Por supuesto, los alienígenas no podían permitir tal cosa, así que primero cerraron el acceso al puente instalando delante un campamento permanente de casetas de construcción y ya años después con más calma desmontaron el propio puente.

Los visitantes del espacio han comprobado que los humanos tenemos un acentuado miedo a las alturas sobre el que desean saberlo todo. Es por ello que junto a los restos del antíguo puente han levantado uno nuevo.

En una zona de poco más de diez metros de altura.

Un ultramoderno puente metálico sin otra aparente característica que un innovador diseño

Y ahí radica su ingenioso truco, pues basta que el casual caminante mire el suelo que pisa...

...para descubrir que es una simple placa metálica de no más de tres milímetros de grosor con unas convenientes rendijas...

...a través de las cuales se ve perfectamente el fondo del barranco.

Y mientras el peatón intenta alcanzar el otro extremo del puente aferrándose a su viga central le parece escuchar el eco lejano de una risa.

Unas distorsionadas carcajadas que sólo podrían brotar de gargantas diseñadas para respirar la atmósfera de otro planeta...

2 comentarios:

Necio Hutopo dijo...

Bueno... Bueno... pero... Se ha caído alguien que no quisiera tirarse?

Isota dijo...

Y se ve tu All Star!

Y una sombra extraña que no puede ser humana...¡Cuidado detrás de ti!