martes, 2 de diciembre de 2014

¡Reverse Monago!






jueves, 27 de noviembre de 2014

Pulp Friction (76): Todos Contamos

Lo que deberías preguntarte al ver esta portada no es por qué siempre es el negro quien la tiene más larga.


Ni siquiera si de verdad el autor de la novela se llama ¡AW!

Las preguntas que te deberías estar haciendo ahora si el rubio de la camiseta blanca no te estuviera distrayendo con su incitante culito perfectamente colocado es por qué se les llama "los destructores".


Y DETRÁS DE QUIEN ESTÁN AHORA MISMO LOS DOS QUE FALTAN.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Pulp Friction (74): Fumando Espero...

Ahhh, los 70.

Aquellos locos-locos tiempos de revolución sexual. La confluencia de la definitiva irrupción del femnismo con la liberación de viejas costumbres dió pié a un tsunami social que arrasó vestimentas dejando a su paso un paisaje de desnudos cuerpos entregados a desenfrenadas cópulas. Parejas abiertas, trios, sexo en grupo... Todo era válido, todo era aceptable.

Si serían liberales las mujeres de aquellos años que cuando la tabaquera Winston diseñó una campaña para aumentar el consumo de su marca entre las féminas lo hizo retratando a una mujer tan pero tan fuerte independiente y liberada sexualmente...


...que consideraba ser llamda "el gran putón de Winston" como un elogio.

martes, 25 de noviembre de 2014

Pulp Friction (73): La Letra Escarlata

La ortografía. En este moderno mundo de telecomunicaciónes, de chats, de wassaps y de internet pocas cosas son más minusvaloradas siendo al mismo tiempo más valiosas. Dedos torpes y analfabetos golpean miles de millones de teclados al día dejando tras su paso un mortal reguero de letras ignoradas, olvidados cadáveres en una permanente batalla contra el abecedario.

Pero cada letra es importante.

Cada letra es VITAL.

No, no voy a hacer el típico chistecillo sobre "año" y "ano". Este blog tiene aspiraciones culturales más altas que la mera gracieta chabacana. Sólo dire que TODAS y CADA UNA de las letras que componen una palabra son imprescindibles para su completa comprensión.

Por ejemplo, la R.

La R es FUNDAMENTAL.

Olvidarse de la R a la hora de repetir una noticia por las famosas Redes Sociales™ puede suponer la diferencia entre acudir a un desfile lleno de ilusión...


...y regresar decepcionado y cabizbajo a casa con el orgullo desinflado.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Bug Culto Day

Hace un par de dias os advertí de la ignota amenaza de los cultias lovecraftianos.

Y os lo habeis tomado a cuchufleta, claro, qué bien os conozco.

Sigh...

¡NECIOS! ¡BOTARATES! ¡PORTAGAITAS!

El día en que inconcebibles horrores despierten de su milenario letargo y surgan de abisales y estigias profundidades para sembrar el terror más abyecto y la devastación más absoluta sobre la faz de este orbe que los ilusos humanos osaron considerar su propiedad (pausa para respirar) recordareis mis sabias advertencias. Bajo cielos teñidos de sangre llorareis lágrimas de ceniza y os lamentareis amargamente del día en que elegisteis desoir mis avisos. Cómo, os preguntareis con desgarrada desesperación, cómo pude ignorar las innegables evidencias. Cómo pude no hacer nada tras descubrir...


...que el mismísimo Lovecraft siugue vivo...


...¡y es fan de Tim Burton!

sábado, 22 de noviembre de 2014

Ofertón

Como hemos oido en numerosas ocasioes desde el 2008, en chino "crisis" y "oportunidad" se escriben con el mismo ideograma (aunque ahora que lo pienso hace unos meses que ya no lo oigo, me pregunto por qué será).

El caso es que son tiempos propicios para la caza del chollo. La competitividad que está motivando nuestra Salida de la Crisis™ conlleva espectaculares bajadas de precios que culminan en apocalípticas ofertas.

Pero no es oro (de oferta) todo lo que reluce.

No te puedes fiar de cualquier cosa que prometa la siempre optimista publicidad. Ni siquiera de que el propio nombre del establecimiento incluya la palabra "barato".

Porque no sé, llamadme timorato, chapado a la antigua incluso, pero para mi ciertas cosas no se hacen en pla aquí te pillo, aquí te mato sino sólo tras haber establecido cierto conocimiemto mutuo, quizá tras una cenita romántica con velas...

Vamos, que a mi no me parece "barato" pagar el equipamiento de un baño...


...haciéndole al vendedor una ma... una maniobra... amatoria... Si, eso, una maniobra amatoria.

viernes, 21 de noviembre de 2014

Dark Santacruz City: Encantado de conocerle, espero que adivine mi inombrable nombre...

Bien se dice que el mejor truco del Demonio ha sido lograr que nadie crea en su existencia.

El Demonio no existe, ¡por supuesto! ¿Cabe concebir idea más ridícula? Sin embargo la realidad de los Dioses Primigenios es tan palpable (¿pulpable?) que sólo los más ciegos y necios osan negarla. Sabedores de ello sus sectarios viven hábilmente camuflados entre el grueso de la sociedad bienpensante. Todos esos ciudadanos normales y corrientes que aparecen en la televisión extrañados con lo normalísimo y educado que era el vecino que acaba de detener la policía tras descubrir los cuarenta cadáveres enterrados en su jardín alucinarían si repentinamente una enorme flecha naranja apareciera sobre todos los sectarios que viven en su edificio.

Parte de esta estrategia de ocultación es la interesada caricatura de la figura del cultista. Merced a una machacona campaña de los medios de comunicación a ojos de la ciudadanía la palabra ya sólo evoca a un grupo de histriónicos dementes vestidos con túnica mientras recintan exóticos cantos y se aprestan a sacrificar a una hermosa chica, desnuda, tumabda y encadenada a un neolítico altar, retorciéndose completamente indefensa haciendo que su níveos pechos suban y b... ¿de qué estaba hablando...? Ah, si, la imagen de los cultistas, convertida en una caricatura que nadie podría tomarse en serio y mucho menos concebir como amenaza seria y real.

Pero existen.

Viven entre nosotros.

Y en secreto llevan a cabo sus arcanos e impíos rituales. Y tan seguros estan de su cobertura que a menudo dejan huellas. Incluso en lugares normales y corrrientes, perfectamente respetables, como esos muros de estadio de futbol donde nuestra sana juventud acostumbra a dejar plasmados ilustres ejemplos de poesia popular como "muerte a los godos" o "canariones maricones". Pero alguien que conozca sus secretas claves puede detectarlas.



Incluso aunque el código empleado sea tan sofisticado como cambiar C por G y añadir una F extra.


Y se habrían salido con la suya de no ser por este joven entrometido...

viernes, 14 de noviembre de 2014

En las Montañas de la Verdura

La demente risa del profesor Wilkinson resonaba en la galería como si no existiera la pared que la aislaba. Robertson y Stephenson contemplaban cómo, sentado en el suelo de la celda con las piernas cruzadas, se balanceaba incesantemente hacia delante y hacia detrás preso de una incesante y pesadillesca vigilia. A su dantesca imagen superponíanse merced a la peculiaridad de la tenue luz del pasillo sus propios rostros preocupados.

-N-no... No puedo creerlo -se lamentó el fornido escocés.

-Cuando Albertson llamó avisando que venían para acá pensé que era una broma -repuso el robusto londinense.

En la celda no se había instalado el habitual espejo unidireccional. No era necesario. Los enloquecidos ojos de Wilkinson oscilaban dentro de sus órbitas cual carnavalescas canicas, mirándolo todo y, al mismo tiempo, no contemplando nada. Del antaño eminente erudito sólo quedaba un necio babeante digno de la más degenerada feria de monstruos. Robertson apartó la vista de la ventana, incapaz de ser testigo por más tiempo del lamentable espectáculo a que habíase visto reducido su querido compañero de aventuras.

-Sigo sin poder comprender cómo pudo suceder -afirmó. Hace diez años que me uní a la Fundación Herbertson y, en todo ese tiempo, he contemplado una y otra vez con impotencia cómo cada nuevo estudioso del Saber Prohibido terminaba cayendo irremediablemente en la más absoluta demencia. A menudo me he preguntado si la lucha para salvaguardar a la humanidad de los Dioses Oscuros era merecederoa de tal sacrificio y, tarde o temprano, he acabado concluyendo que lo era. Sin embargo cuando Wilkinson llamó por primera vez a nuestra puerta, hace ya cinco años, supe que él era diferente.

-Nunca antes un voluntario se había presentado ante nosotros.

-No, siempre habíamos tenido que reclutarlos. Él era distinto. El no sólo buscaba el saber que escondían los arcanos tomos que almacenamos en nuestra polvorienta biblioteca, él era inmune a sus insidiosos efectos.

-Hasta tal extremo que alguna vez llegué a sospechar de su humanidad.

-Y no fuiste el único, viejo amigo. Pero una y otra vez probó su lealtad a la causa encarandose con abisales horrores. Afrontando impías visiones que reducían a sus compañeros, endurecidos mercenarios veteranos de los más crueles y sangrientos conflictos, a cobardes masas de lloriqueante humanidad pero que a él no le afectaban en lo más mínimo.

-Todavía recuerdo la noche que se quedó a dormir en nuestra habitación para invitados. La doncella que le subió el vaso de leche con galletas volvió a la cocina pálida como si hubiera visto un fantasma. Le preguntamos qué le había pasado y apenas pudo balbucear que se había fijado en el libro que el buen profesor tenía en su mesilla de noche para leer antes de entregarse a un reparador sueño.

-¿Y ese libro era...?

-El Necronomicon...

-¡Cáspita!

-...Edición Unrated...

-¡Repámpanos!

Ambos tornaro de nuevo sus miradas a su antiguo camarada que, completamente ajeno a su presencia, continuaba riendo y balanceándose.

-¿Ha podido averiguar qué le pasó?

-Albertson no estaba presente. Su informe dice que habían terminado la misión y estaban preparándose para dormir. El profesor Wilkinson dijo que no tenia sueño, que iba a aprovechar para ver en su laptop un nuevo anime que acababa de bajarse. Lo sigueinte que supo Albertson es que le despertaron sus desgarradores alaridos.

-¿Un anime, dice? ¿Y sabe por casualidad su título?

-No llegó a decírselo. Murmuró algo acerca de...

-¿De qué? Cualquier dato, por trivial que pudiera parecer, podría contener la clave para solucionar este enigma.

-Tiene usted razón, pero Albertson no lo recuerda bien. Se limita a mencionar inconexos detalles que, sin duda, no pueden pertenecer a la misma serie. Algo de unas colegialas.

-No es de extrañar tratándose de animación nipona.

-Unas colegialas que luchaban... ¿con piezas de buques de guerra de la Segunda Guerra Mundial pegadas a sus cuerpos?

-Sin duda debe tratarse de un error de transcripción.

-Obviamente. Aquí tengo el informe. Incluye un volcado del contenido del laptop del profesor. Quizá si  examinamos las imágenes que había guardado en su disco duro...

El centinela al otro lado de la puerta dió un respingo. No es que no estuviera acostumbrado a la cacofonia de demenciales sonidos que retumbaban a sus espaldas. Llevaba ya tres meses asignado al ala psiquiátrica de la Fundación Herbertson y había sido escogido para tal puesto por su probada inmunidad al sonido de la demencia. Pero la risa que se escuchaba, la que había estan escuchando incesantemente durante ya más de veinticuatro horas...



...repentínamente diríase que surgía de tres gargantas al unísono...

martes, 11 de noviembre de 2014

Pulp Friction (72): Duelo Mortal

Esa maldita lagarta...

Las palabras cruzaron centelleantes por la mente de Edward en cuanto le golpeó la visión de N'Dongo. Caido. Exánime. Indefenso. Boca abajo, su torneada espalda quedaba completamente expuesta.

¡Esa maldita lagarta!

Se alzaba victoriosa y amenazante, sus uñas manchadas con sangre de hombre. No de cualquier hombre. De su querido amigo, que yacía impotente ante el vicioso asalto, su piél de ébano perlada por el sudor en un iridiscente tono sólo interrumpido por el cruel escarlata de sus heridas.

¡ESA... MALDITA... LAGARTA!

Mostraba su sinuosa y desafiante lengua a Edward. Le retaba con sus altivos ojos. Sabía que llevaba las de ganar. Tenía la sarten por el mango. Controlaba la situación. "¿Qué vas a hacer ahora, hombrecito?" le decía tan muda como burlonamente.

¡¡¡ESA MALDITA LAGARTA!!!

La rabia brotaba de lo más profundo de Edward salvaje e imparable como el chorro inaugural del pozo petrolifero que habían descubierto juntos el día anterior, cuando nada parecía amenazar su felicidad porque eran completamente inconscientes de la sombra de la tragedia que les acechaba. N'Dongo alzó su miraba hacia él, suplicándole tan silenciosa como desesperadamente que huyera, que salvara su vida, que al menos él pudiera sobrevivir.

Y esa fué la chispa que hizo arder su furia en una repentina explosión.

Edward se lanzó sobre la maldita lagarta gritando...


"¡Aléjate de él so lagarta! ¡ES MÍO!"

lunes, 10 de noviembre de 2014

Pulp Friction (71) Femipulp

A estas alturas debería estar más que desterrada pero se que entre muchos de vosotros persiste pertinazmente la idea de que las clásicas revistas pulp eran un refugio del más casposo machismo. Que si algo caracterizaba a sus portadas era la más abyecta y cosificador explotación del cuerpo de la mujer.

Por el amor de Diso, nada más lejos de la realidad.

Los innegables hechos son que aquellas revistas eran un paraiso de feminismo en el que hombres y mujeres gozaban de completa y abosluta igualdad tanto de derechos y de obligaciones. Cierto es que en el necesariamente somero repaso que hemos hecho hasta el momento han aparecido con sospechosa frecuencia féminas ligeras de ropa en variadas actitudes lascivas pero ello se debe a la más inocente casualidad. La amplia panoplia de temas que abarcaban las revistas incluia una equivalente ración de tentadora carne masculina y es tanto para desmentir definitivamente su mala fama como en deferencia a nuestras muchas lectoras que hoy compartimos una imagen que no sólo satisfará a sus selectos paladares estéticos sino que sin duda quedará grabada perennemente en su memoria por su inalcanzable elegancia y arrolladora belleza.


Disfrutad, disfrutad, chicas. Haced como si yo no estuvier miraCOMO SI NO ESTUVIERA.