lunes, 27 de mayo de 2013

Imagine All the People...

A menudo me preguntan qué es lo que le veo a los tebeos de superheroes. Qué es lo que me atrae de un, aparentemente, tan menor temática.

Y mi respuesta es muy simple: no hay otro género en el que se hallen ideas de tan desbordante imaginación.

Y no es por menospreciar a los demás ¡en absoluto!

Cierto es que el género policial se basa en la asunción de que los cuerpos de seguridad están formados por honestos servidores de la ley. Que el judicial hace la misma asunción. Que la comedia romántica bebe del concepto de que el amor triunfa y la verdadera belleza es la interior. El cine bélico entiende que la guerra es una empresa justa y heroica. El western que los Estados Unidos de América fueron fundados por míticos caballeros de intachable honor.

Y no es menos cierto que tanto el terror como la ciencia ficción se adentran con firme paso allá, mucho más allá de las fronteras de lo creible y realista.

Pero nada, repito, nada, supera en borboteante creatividad...


...a la historias de superhéroes...


...pues sólo en ellas pueden descubrirse ideas...


...que no es ya que fueran completamente incompatibles con la misma estructura lógica de la realidad tal y como la conocemos...


...es que en cualquier otro contexto su mera formulación movería a una convulsa muerte causada por incontrolables e histéricas carcajadas.