viernes, 28 de agosto de 2009

Teología Básica

Si, los sanos y proporcionados atributos de Power Girl, los hobbies de Batman o las peculiares iteraciones de la armadura de Iron Man están muy bien. Pero no todo en esta vida es material, lo espiritual también es importante.

Aquí en LoE no descuidamos la educación religiosa de nuestra distinguida audiencia. Y es con tal fin con el que presentamos el siguiente test visual que a buen seguro refrescará la memoria de las lecciones teológicas recibidas y, no nos cabe duda, traerá entrañables recuerdos de los años lectivos.

Contemple durante veinte segundos la siguiente viñeta de Captain Britain and MI13 que muestra una reunión de los dueños de infiernos del Universo Marvel:

Marque una de las siguientes respuestas:

A: Corazón Negro no es más que un subordinado de Mephisto y no tiene infierno propio.

B: Dormammu es el amo de la Dimensión Oscura que, como su propio nombre indica, es una dimensión y no un infierno.

C: Falta Plutón, amo del infierno griego (eso por no hablar de los demás panteones clásicos)

D: Ese homenaje a la JSA es desconcertante.

E: Todas las anteriores.

4 comentarios:

Mistheart dijo...

Yo como en todas las preguntas de test en las que no tengo ni zorra... marco la respuesta más corta :P

Er-Murazor dijo...

Obviamente, la E. Ah, la continuidad, esa cosa que existía cuando éramos jóvenes...

Por no mencionar la D1, que es que faltan Satannish y otros tantos más...

E. Martin dijo...

¿Satannish no es el que está a la izquierda del todo? No se cuándo ha recuperado su infierno de las manos de su hijo, Hellstrom, pero...

gabriel lavado dijo...

Si es que hay que explicarlo todo:

Pluton esta ahi, lo que pasa que disfrazado de Dormamu porque.. porque... porque le parece mas guay.

Blackheart esta ahí porque es el dia de lleva a tu hijo al trabajo y Mephisto ha pensado que es una buena idea que aprenda el negocio familiar. En poco tiempo abrira una franquicia.

El resto de diosecillos de panteones menores (como el egipcio) simplemente no han sido invitados, donde caben dos caben tres, pero es que allí ya eran seis