domingo, 14 de febrero de 2010

Madrid Confidential

Uno nunca fué un seguidor fanático de Garzón. Principalmente porque sabe que, en la vida real, no hay heroes desinteresados (y los que hay generalmente acaban con un tiro en la nuca).

Las ansias de superestrella de Garzón siempre han estado ahí a la vista, pero también sus actuaciones. Salvando muchas distancias, me recuerda al Guy Pearce de L.A. Confidential. Un trepa ambicioso pero que asciende a base de destapar mierda. Y hasta un papel de tornasol en el que calibrar la inexistente coherencia de nuestros políticos patrios comparando los tiempos del GAL en que era un heroe para los peperos y un villano para los sociatas y cómo se ha convertido en lo opuesto en cuanto se ha metido con el caso Gurtel.

El problema de Hordak, enemigo de todos, amigo de nadie, es que cuando vienen a por él no queda nadie que le defienda, como al padre Niemöller.

Y si su Caida fuera porque, no se, le hubieran destapado un montón de chanchullos y corruptelas judiciales, yo estaría aplaudiendo mientras me preguntaba qué le estarán tapado unos y otros a "sus" jueces.

Pero no. Resulta que un montón de nostálgicos del Tio Paco se le han echado encima por osar difamar su límpido nombre y lo más grave es que todo apunta a que van a salirse con la suya.

¿No es curioso que son los que más presument de católicos los que se niegan a dejar que la gente que lo desee pueda enterrar decentemente a sus familiares?

Pero en fin, ya se sabe, estos chavalines de la derecha tienen cierta a tendencia a manejar los muertos como si fueran cromos de futbolistas (siempre que no sean muertos suyos, claro).

1 comentario:

ornitorrinco enmascarado dijo...

Baltazar Garzón: Agent of S.H.I.E.L.D.