lunes, 12 de abril de 2010

Cartas a una Necia Española

Yo siempre lo supe, Dolores.

Cuando la maquinaria propagandística del PRISOE intentaba machacaros calificando de "extrema derecha" vuestro eurocentrismo liberal, supe que lo que les motivaba, más allá del miedo, era la envidia.

Cuando las hordas de progres os agredían verbalmente con su violencia de checa estalinista y os gritaban e insultaban, cuando os llamaban fascistas, yo sabía que en realidad lo que les movía era su mala conciencia.

Cuando los blogueros, esos intelectualillos de tercera que, no teniendo un medio de comunicación serio que los respalde se aupan a ese atril que internet proporciona al primero que pasa, intentaban contraponer vuestras declaraciones actuales con vuestras acciones pasadas como si con ello fueran a lograr algo, hasta ellos mismos eran plenamente conscientes en lo más profundo de su ser que el combustible que alimentaba su visceral odio hacia vosotros era el mismo que hace que un criminal no pueda soportar su imagen en el espejo.

Y es que vosotros sois los auténticos progresistas, los verdaderos izquierdistas, los únicos revolucionarios, y no toda esa panda de hipócritas ultraconservadores lobos con piel de hippie cordero.

Sólo vosotros, Dolores, habeis alzado vuestra valiente voz para denunciar que vivimos en un estado fascista y sin libertades donde una fuerza de policía opresora aplasta nuestros derechos bajo su bota disfrazada de legalidad vigente. Bueno, seguramente.

Tu, Dolores, y tus compañeros de célula, Paco, que de expedientes ocultos sabe un rato (¿te acuerdas de cuando hubo que obligarle a que desclasificara los papeles del CESID? ¡qué risas!), y Jaime, que es un maestro en temas de regímenes opresores (por eso vivió el de Franco tan plácidamente), os habeis rebelado contra la maquinaria del Sistema y sus esbirros sin mente con un espíritu revolcionario que ha avergonzado a los más radicales antisistema.

Porque total, ellos ¿qué han logrado? Quemar unos cuantos contenedores. Bah, una minucia.

Pero vosotros, Dolores, con vuestras denuncias estáis logrando cambiar el status quo. Estais consiguiendo que la parte de la población que os sigue se convenza de que vivimos en una dictadura fascista donde el estado espia ilegalmente, los policías detienen a ciudadanos inocentes por meros motivos políticos y los jueces dictan condenas en base a pruebas falsificadas.

¡NI LOS CHICOS DE BATASUNA PODRÍAN HABERLO HECHO MEJOR!

Pero yo siempre lo supe.

Siempre supe que, en realidad...

...erais todas unas rojas radicales


(¿y, posiblemente, consumidoras de sustancias expandidoras de la mente y practicantes del amor libre? ¡seguro que sí!)

1 comentario:

Guillem Bayarri dijo...

Radicales no sé, pero rojas un rato.