viernes, 10 de septiembre de 2010

Felíz Dia de Quemar Sagradas Escrituras (Virtuales) 2010 (ACTUALIZADO)

La verdad es que estoy muy decepcionado con Terry Gil... perdón, Terry Jones.

¿Pues no va el tio y se echa atrás?

¡Pero si era una idea cojonuda!

Habría contado con el apoyo de base de los integristas islámicos, tan aficionados a salir a la calle a quemar las cosas que no les molan.

Y habría tenido la ventaja añadida de que no importa que seas un cura muerto de asco con apenas cincuenta feligreses. Todos los medios de comunicación occidentales te prestarán atención. Y los medios árabes presentaran tu acción como la de toda la sociedad cristiana en bloque, igual que los medios cristianos presentan cualquier manifestación de cuatro chalados en Teheran como "demostraciones masivas en todo el mundo musulmán".

Pero tenía dos graves inconvenientes.

Uno es su inherente racismo. Porque la discriminación positiva, lo pongan como lo pongan, es racista. ¿A santo de qué (nunca mejor dicho) sólo los musulmanes pueden disfrutar de un sagrado cabreo al ver su libro predilecto pasto de las llamas? ¿Qué pasa con los cientos de millones de personas que profesan otras fes? ¿Acaso no tienen derechos ellos también a la indignación y el rechinar de dientes?

El otro problema es el mismo acto de quemar un libro. Lo siento, no puedo, es anatema para mí (nunca mejor dicho). No quemaría ni Mi Lucha. ¡Ni siquiera arrojaría a la hoguera el libro de estilo de Intereconomía!

Pero ningún obstáculo puede retener a quien es puro de corazón así que tras largas meditaciones encontré la manera de superarlos.

Y si Terry es una nenaza que se acobarda ante los indignados gritos de medio planeta no os preocupeis que aquí estoy yo.

Bienvenidos al primer...

DIA DE QUEMAR SAGRADAS ESCRITURAS (VIRTUALES)

Donde todos los creyentes pueden elegir un libro sagrado (virtual) y quemarlo.

Sea el Corán...

...o la Biblia, tanto en su versión sacra...

...como en la satánica.

Sin olvidarse de los judíos, que por cualquier tontería te tachan de antisemita.

Ni del gigante que despierta, China.

Ni tampoco de la India...

...o del resto de Asia, por supuesto.

Y entonces, y sólo entonces, podremos volver la vista hacia el Viejo Continente europeo y compartir nuestras igualmente viejas tradiciones religiosas en candente camaradería...

...con nuestros hermanos del otro lado del Atlántico.

O del profundo Pacífico.

Y es que hay que respetar todos los libros sagrados, sean estos viejos como el universo...

...viejos-pero-no-tanto sino más bien de viejos-cuando-la-Tierra-era-joven...

...o ya directamente modernos.

Aquí los teneis. Toda clase de libros sagrados para quemar tranquilamente desde el monitor de tu ordenador. Copiadlos, compartidlos y, si perteneceis a una fe religiosa no recogida en ninguna de estas viñetas, sugerídmela.

(no, en este bloog no se considera que Smalville transcurra en ninguna continuidad que importe, así que El Libro de Rao no cuenta como sagrada escritura)


Porque al final de todo es cierto que hay una verdad universal y abslutamente innegable.

Y es que todas las religiones son iguales.

Actualización: Perdóname Tom, que se me había olvidado. Menos mal que unos buenos samaritanos me lo han recordado.

7 comentarios:

Bac Hylon dijo...

Siento como si faltara algún libro de Dan Brown en la lista...

Isota dijo...

¡Qué idea más buena! Y la Scientology también (o a Tom y a John)

Mistheart dijo...

Yo iba a decir lo mismo que Bac Hylon. Por cierto, viendo como de plagada de clichés es mi vida últimamente rezo al Gran Guionista del Cielo, así que si vas quemando el Guión del Gran Guionista del Cielo vas progresando :P

Mistheart dijo...

Y tienes razón, los libros no se queman... como mucho se reciclan y se espera que salga una cosa mejor.

Alberto dijo...

Un grande, eso es lo que eres!!!
Aunque yo sí que quemaría el Libro de Rao también.

Todavía pica lo de Tom Welling años después, eh amigo mío?

Von Doom dijo...

Y Crepúsculo? Creo que a estas alturas cuenta como religión, no?

E. Martin dijo...

Von Doom: que Crepúsculo sea adorado religiosamente no cuenta. No es más que una expansión de la moral calvinista. Aquí estamos quemando libros de reglas básicos, no los manuales de expansiones.

Alberto: No tengo ni la más remota idea de a qué se refiere. Creo que me confunde usted con otro bloguero de chispeante ingenio e irresistible atractivo físico.